Newell's y Central protagonizan el clásico rosarino, que es considerado por la prensa argentina, después de River-Boca, como el partido más apasionante y el clásico de mayor importancia. El primer clásico se jugó en 1.905 y lo ganó Newell's por 1-0 con gol de Faustino González. Desde entonces, el clásico ha sido fuente de numerosas batallas emotivas que han quedado en la historia por diversos motivos. En 1.941, Newell's venció por 5-0, siendo ésta la victoria más abultada en el historial del clásico, y con la particularidad de que Central descendió a la Primera B con esa derrota. En 1.971, contra todos los pronósticos, Central vence 1-0 a Newell's con la célebre palomita de Aldo Poy y lo elimina en semifinales cuando todo indicaba que nadie detendría la marcha de Newell's hacia el campeonato. En 1.974 Newell's remonta un 0-2 en cancha de su clásico rival, con lo que le arrebata el título, que se convierte en el primero de la divisa del Parque. La zurda de Zanabria quedaría en el recuerdo de los simpatizantes ñubelistas. En 1.989, la hinchada de Central suspende un partido que perdía 3-0. Este hecho se repetiría en 1.996, y en más nacería el lema leproso "La hinchada que nunca abandona". En 1.992, cuando Newell's se encontraba disputando la Libertadores que lo llevaría a su segunda final continental, para el clásico Newell's forma con su reserva, y gana con gol de Cristian Domizzi, en lo que para siempre los leprosos recordarían como "El Día del Padre". En 1.997 Central vence 4-0 en un atípico match en el que Newell's termina con 6 jugadores tras varias expulsiones y una lesión cuando los cambios ya estaban agotados; partido que el pueblo canalla recordaría por siempre bajo el rótulo de "El Abandono". Además, Central eliminó 2 veces a Newell's de copas (Libertadores 1.975, Sudamericana 2.006), aunque quedó inmediatamente eliminado tras quedarse con el derby rosarino. Otras ocasiones han enfrentado a ambos clubes en llaves eliminatorias, tales como la Liguilla Pre-Libertadores de 1.989 y la Copa Centenario 1.993, o el Torneo Nocturno de principios de siglo, todas ellas con victorias para el rojinegro. En otras ocasiones, fue Central el victorioso de las llaves eliminatorias (como las Copas Británica e Ibarguren de mitad de siglo pasado). También es muy recordado el invicto como local que mantuvo Newell's durante 22 años entre 1.980 y 2.002. Es debido a todo este folklore, y a la paridad que la historia refleja en sus números, que la prensa de todo el continente está al tanto de lo que este partido significa para el fútbol nacional, y que justamente es reconocido como el derby del interior más importante de toda América.


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